La Secretaría de Educación de Nuevo León anunció que las clases del viernes 16 de octubre se realizarán a consideración de los padres debido a las fuertes lluvias en la región. Las escuelas permanecerán abiertas, pero se recomienda evaluar las condiciones de seguridad antes de enviar a los niños a la escuela.
La medida busca garantizar la seguridad de los estudiantes y el personal escolar, ya que las precipitaciones podrían afectar las rutas de transporte y la infraestructura de las instituciones educativas. Los padres deben revisar las condiciones locales, como inundaciones o desprendimientos de tierra, antes de tomar una decisión.
Esta decisión podría generar incertidumbre en las familias, ya que los padres tendrán que decidir si acudir a la escuela o no, lo que podría afectar la continuidad de las actividades académicas. Sin embargo, la autoridad educativa enfatizó que la prioridad es la protección de los menores en situaciones de riesgo.
El anuncio se da en un contexto de lluvias recurrentes en la zona, que han causado daños en algunas zonas de Nuevo León. Las autoridades instaron a la población a mantenerse informada sobre los reportes meteorológicos y a seguir las indicaciones de las instituciones educativas.
Los padres pueden contactar a las escuelas para obtener más información sobre las condiciones específicas de cada institución. La medida es temporal y se evaluará según el avance de las condiciones climáticas en las próximas horas.

