La familia de Miguel Ángel Rojas y Berenice Giles, quienes fallecieron durante el festival AXE Ceremonia, realizaron una protesta el 19 de octubre en la Ciudad de México para exigir justicia por su muerte, acusando a las empresas organizadoras de cobrar seguros por los fallecimientos mientras la familia enfrenta dificultades económicas.
El bloqueo de la avenida Niños Héroes fue una medida para llamar la atención sobre el caso, donde los familiares denunciaron que las compañías aseguradoras ya recibieron pagos por las vidas perdidas, lo que genera descontento y presión para aceptar acuerdos de reparación sin claridad sobre la responsabilidad legal.
El incidente ocurrió en el festival, un evento masivo que atrae a miles de personas, y la muerte de los dos jóvenes generó controversia sobre la seguridad y responsabilidad de las organizaciones. La familia busca respuestas sobre las causas de los decesos y el manejo de los recursos de los seguros.
La situación ha generado preocupación sobre cómo se manejan los seguros en casos de accidentes graves, especialmente en eventos con alto riesgo. Los afectados piden que se establezcan medidas para evitar que empresas aprovechen situaciones trágicas para obtener beneficios económicos.
La protesta refleja el descontento de la comunidad frente a la falta de transparencia y justicia, y la familia continúa buscando apoyo para investigar las circunstancias del caso y exigir responsabilidad a quienes, según ellos, no asumieron su rol adecuadamente.
El caso resalta la importancia de que las autoridades supervisen los protocolos de seguridad en eventos masivos y garanticen que los derechos de las víctimas y sus familias sean respetados, evitando que se conviertan en piezas de negocios sin consecuencias reales.

