Monterrey y Saltillo, dos ciudades del noreste de México, están coordinando esfuerzos para aprovechar el Mundial de fútbol 2026 como una oportunidad para impulsar el turismo y la economía regional. En una reunión reciente, la Secretaría de Desarrollo Económico de Monterrey se reunió con representantes de Saltillo para seguir el convenio firmado en enero, con el objetivo de potenciar la derrama económica y posicionar a la región como un destino turístico clave durante el torneo.
La colaboración entre ambas ciudades busca aprovechar la infraestructura existente y la afluencia de visitantes que generará el Mundial. La Secretaría de Desarrollo Económico de Monterrey destacó que el plan incluye promocionar la gastronomía, los atractivos culturales y la conectividad entre ambas localidades. Además, se busca coordinar servicios como hospedaje, transporte y actividades recreativas para garantizar una experiencia atractiva para los turistas.
El convenio firmado en enero establece un marco de trabajo conjunto para desarrollar estrategias que maximicen el impacto económico del torneo. Ambas ciudades han identificado áreas clave, como la mejora de rutas de acceso, la promoción de hoteles y la organización de eventos paralelos al Mundial. La iniciativa también busca fortalecer la identidad regional, destacando la historia, la arquitectura y los recursos naturales de la zona.
Analistas señalan que el Mundial 2026 representa una oportunidad para transformar la imagen de la región como destino turístico. Sin embargo, los responsables reconocen que se deben superar desafíos como la capacidad de los hoteles y la logística de movilidad. La coordinación entre Monterrey y Saltillo se presenta como un modelo para otras zonas del país, demostrando cómo el turismo puede ser un motor de desarrollo económico sostenible.
El éxito de esta alianza dependerá de la implementación efectiva de los planes y la participación activa de los sectores público y privado. Si se logra, la región podría convertirse en un referente para futuros eventos internacionales, generando empleo y atraendo inversiones que trasciendan el ciclo del Mundial. Para los habitantes de Monterrey y Saltillo, el torneo no solo es un evento deportivo, sino una oportunidad para reivindicar su relevancia en el mapa turístico nacional.
