La bancada de Morena en la Cámara de Diputados negó públicamente las acusaciones de que apoyó a Félix Arratia, alcalde de Juárez, Chihuahua, tras una denuncia interna. Los diputados argumentaron que el voto que permitió su elección fue legal y que la decisión del municipio fue tomada por el Consejo Municipal, no por la fracción parlamentaria. La negativa se dio en un contexto de tensiones internas dentro del partido, donde se cuestiona la cohesión de la coalición.
En un comunicado, la bancada de Morena destacó que el tema es «institucional» y no interno, pidiendo evitar divisiones en las reuniones. Sin embargo, la denuncia interna sugiere que algunos diputados podrían haber favorecido a Arratia, lo que generó descontento entre sectores del partido. La figura de Grecia Benavides, diputada y líder de la fracción, fue mencionada como una figura que podría mediar para restablecer la unidad, aunque no se especificó su participación directa.
Félix Arratia, alcalde de Juárez, es un político con una trayectoria en el Partido Acción Nacional (PAN) antes de unirse a Morena. Su elección en 2021 fue controversial, con acusaciones de irregularidades, lo que podría explicar la tensión actual. La negativa de Morena a reconocer su apoyo refleja la complejidad de las alianzas políticas en el estado, donde el partido gobernante debe equilibrar intereses locales con su agenda nacional.
Las consecuencias de este conflicto podrían afectar la cohesión de Morena en Chihuahua, un estado clave para el gobierno federal. Si las acusaciones persisten, podría surgir una división interna que debilite la posición del partido en la región. Además, la figura de Arratia, aunque no es miembro de Morena, podría ser utilizada como símbolo de la lucha por el control del poder local, lo que generaría más controversia.
La situación refleja los desafíos de los partidos políticos al manejar alianzas y conflictos internos. Para Morena, mantener la unidad es crucial para su presencia en el poder, especialmente en un contexto de creciente oposición y presión por la transparencia. Aunque los diputados niegan el apoyo a Arratia, el caso podría servir como un recordatorio de las tensiones que surgen al intentar consolidar el control en regiones con historias políticas complejas.
