México confía en el Mundial 2026 para relanzar su reputación global
El Gobierno federal ve en la Copa del Mundo de 2026 una plataforma para proyectar un país moderno y atractivo para el turismo y la inversión. En un foro de inversionistas en la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, titular de Economía, planteó que el torneo puede contrarrestar la imagen distorsionada que difunden las narcoseries.
Según Ebrard, la justa futbolística no solo traerá derrama económica, sino una oportunidad para contar qué está ocurriendo en el país y cómo se ha transformado. También resaltó que el evento servirá para mostrar la capacidad de cooperación de América del Norte, al ser organizado junto con Estados Unidos y Canadá.
México recibirá partidos en tres sedes: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El partido inaugural está programado para el 11 de junio de 2026 en el Estadio Azteca, lo que situará al país bajo los reflectores internacionales desde el primer día del certamen.
La Federación Mexicana de Futbol estima ingresos por alrededor de 3 mil millones de dólares y la llegada de más de cinco millones de visitantes. El gran desafío será convertir esa visibilidad en confianza duradera e inversión sostenida.

