El fraccionamiento Cumbres Platinum, ubicado en la zona norte de Monterrey, sigue sin ser municipalizado y enfrenta una serie de problemas críticos de infraestructura que han afectado a sus residentes desde hace años. La falta de reconocimiento oficial por parte del ayuntamiento ha generado un vacío en la atención de servicios básicos, lo que ha exacerbado condiciones de deterioro en las vías, drenaje y seguridad. Vecinos reportan que las fachadas de las viviendas presentan mosaicos que se desprenden, mientras que el sistema de drenaje no logra manejar las lluvias, causando inundaciones en calles y casas.
Desde hace más de una década, los habitantes de Cumbres Platinum denuncian la inacción de las autoridades locales para resolver sus demandas. La falta de inversión en infraestructura ha llevado a que los problemas se agraven, con casos de robos constantes que han generado un clima de inseguridad. Según informes de la policía municipal, el área registra un índice elevado de delitos menores, lo que ha generado descontento entre los vecinos, quienes exigen una intervención inmediata para garantizar su bienestar.
El deterioro de la infraestructura en el fraccionamiento no solo afecta la calidad de vida, sino también el valor de las propiedades. Los costos de reparaciones, como la reconstrucción de fachadas y la modernización del drenaje, podrían ascender a casi 600 mil pesos, un monto que los residentes no pueden asumir por su cuenta. Además, la falta de municipalización impide que el fraccionamiento acceda a programas de apoyo gubernamental, lo que limita las opciones para resolver los problemas estructurales.
Expertos en urbanismo señalan que la situación de Cumbres Platinum refleja un problema más amplio en la gestión de zonas no oficializadas en la región. La ausencia de planificación adecuada y la falta de recursos públicos para su desarrollo han generado un ciclo de abandono que afecta a miles de familias. Aunque el ayuntamiento ha anunciado planes de revisión de zonas no municipalizadas, los vecinos piden medidas concretas y un cronograma claro para evitar que la situación empeore.

