El DIF de Monterrey atendió a familias de menores cuyos padres se encuentran desaparecidos, ofreciendo apoyo económico a través de un programa especializado. Durante la noche del miércoles, cientos de personas se formaron en las instalaciones del instituto para acceder al beneficio, que incluye un monto de 264 mil pesos por beneficiario, según informó la dependencia. El programa, dirigido a menores de edad, busca brindar estabilidad financiera a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad derivadas de la desaparición de sus progenitores.
El apoyo se otorga a 143 beneficiarios, quienes deben cumplir requisitos como presentar la acta de nacimiento del menor y un comprobante de estudios. Esta medida fue anunciada por el DIF como parte de su compromiso con la atención a grupos en situación de riesgo, especialmente en un contexto donde la desaparición de personas es un problema recurrente en la región. La iniciativa busca mitigar el impacto económico en las familias, aunque no resuelve las causas profundas de la crisis de seguridad en el estado.
La situación de los menores afectados refleja una problemática social que ha crecido en los últimos años, con miles de casos registrados en Nuevo León. La desaparición de padres no solo genera angustia emocional, sino también dificultades para acceder a servicios básicos como educación y salud. El DIF, al ofrecer este apoyo, busca garantizar que los niños no queden en situación de exclusión, aunque su alcance es limitado en comparación con la magnitud del problema.
Las autoridades locales han destacado que el programa es temporal y está sujeto a la disponibilidad de recursos, lo que ha generado preocupación entre los beneficiarios sobre su sostenibilidad. Además, organizaciones civiles han pedido que se amplíen las acciones para abordar las causas de la desaparición, como la falta de prevención y la inseguridad en la región. Mientras tanto, las familias siguen esperando soluciones más duraderas para sus hijos, que enfrentan una realidad compleja y desafiante.

