Paraguay experimentó un cambio de gobierno este martes. Pedro Alliana tomó posesión como presidente de la república luego de que Santiago Peña fuera destituido mediante un juicio político. El proceso se llevó a cabo en Asunción, la capital del país.
La destitución de Peña está vinculada al colapso del Ueno Bank, una institución que dejó sin sus ahorros a numerosas familias paraguayas. Mientras Alliana juraba el cargo, la policía detenía a Peña en la capital como parte de las acciones legales derivadas del caso bancario.
Compromisos del nuevo mandatario
Alliana ha anunciado que su administración se enfocará en dos prioridades inmediatas: compensar a los ahorristas perjudicados por el colapso bancario y aumentar la asistencia a sectores vulnerables de la población. Estas medidas buscan atender tanto la crisis financiera como las necesidades sociales generadas por la situación.
El nuevo presidente enfrenta el desafío de recuperar la confianza en el sistema bancario paraguayo, que se ha visto afectada por los eventos recientes. Los próximos meses serán determinantes para conocer cómo implementará las políticas anunciadas y si logrará estabilizar la economía del país.

