Un preso condenado a 18 años de prisión logró escapar del Hospital Nacional Arzobispo Loayza en Lima, Perú, el 8 de septiembre. Mayki Cagen Herrera Paredes, quien se encontraba internado en el centro médico, aprovechó un momento de descuido para fugarse, según informaron las autoridades locales. La fuga generó una investigación inmediata por parte de las fuerzas de seguridad, que buscan recuperar al individuo lo antes posible.
Las autoridades peruanas han iniciado una operación de búsqueda activa para localizar a Cagen Herrera, quien fue trasladado al hospital como parte de un proceso de atención médica. Además, los guardias encargados de su custodia fueron intervenidos y sometidos a interrogatorios para esclarecer cómo se produjo la fuga. El caso ha levantado preocupación sobre la seguridad en los centros penitenciarios y su relación con los servicios médicos.
El Hospital Nacional Arzobispo Loayza, ubicado en el distrito limeño de Los Olivos, es uno de los principales centros de salud pública en el país. La presencia de presos en este tipo de instituciones suele ser temporal, ya sea por tratamientos médicos o para evitar condiciones de hacinamiento en cárceles. Sin embargo, la fuga de Cagen Herrera pone en evidencia posibles fallos en los protocolos de seguridad durante los traslados o internamientos.
Las autoridades han anunciado que evaluarán las medidas para prevenir futuras fugas, incluyendo la revisión de los controles de acceso y la capacitación del personal encargado de la custodia. Además, se espera que el caso impulse un debate sobre la coordinación entre el sistema penitenciario y el sector salud, especialmente en situaciones donde los reclusos requieren atención médica. La comunidad local exige transparencia y acciones concretas para evitar que se repitan incidentes similares.

