Edgar Damián Sandoval Albarrán, conocido por los alias de La Rana y El Wereke, fue deportado por el gobierno de Estados Unidos a México. Esta acción se realizó a través del cruce fronterizo entre Nogales, Arizona, y Nogales, Sonora.
Sandoval fue detenido a inicios de 2025 por ingresar ilegalmente a Estados Unidos y estuvo bajo custodia migratoria hasta que un juez estadounidense ordenó su deportación el pasado 9 de junio. La Fiscalía General de la República ya había solicitado su captura con fines de extradición desde el año pasado, cuando se giró una orden de aprehensión en su contra.
Una vez en territorio nacional, Sandoval fue trasladado ante un juez federal en Toluca, donde se le inició el proceso por los delitos de delincuencia organizada y desaparición forzada. Según investigaciones previas, Sandoval Albarrán operó como informante y sicario dentro de Guerreros Unidos, el grupo criminal vinculado con los hechos ocurridos en Iguala en septiembre de 2014.
Exintegrantes de esa organización lo señalaron como uno de los participantes en el traslado de los estudiantes y en la presunta eliminación de evidencias, según testimonios incluidos en el expediente judicial. Durante varios años, su paradero fue desconocido, y las autoridades incluso ofrecieron una recompensa millonaria por datos que llevaran a su localización.
Su reciente captura y retorno a México abre una nueva línea de investigación que podría aportar datos cruciales en uno de los casos más emblemáticos y dolorosos del país.

